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YOGA4POKER

Los jugadores de poker son, para mí, uno de los perfiles más fascinantes con los que trabajo.

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La disciplina que requiere este juego, la gestión emocional que exige, la capacidad de sostenerse bajo presión durante horas ─ todo eso habla de personas con una fortaleza interna extraordinaria.

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Pero he observado algo que se repite: muchos jugadores se identifican tanto con su rol que olvidan que antes de ser jugadores, son personas. Con un cuerpo que acumula tensión. Con un sistema nervioso que pasa muchas horas en estado de alerta. Con un mundo emocional que, si no se trabaja, acaba afectando al rendimiento en la mesa.

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Los jugadores que han venido a trabajar conmigo no llegaron como jugadores de poker. Llegaron como personas ─ con dolor físico, con ansiedad, con tensión acumulada. Y desde ahí es desde donde comienza nuestro trabajo.

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Trabajo al ser humano que hay detrás del jugador.

«El ego dice: "Una vez que todo encaje, encontraré la paz." El espíritu dice: "Encuentra la paz y todo encajará."» — Marianne Williamson

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